El 14 de julio de 1991, Chile era el país anfitrión de la Copa América y la selección disputaba su último partido del grupo A. Igualados en puntos con Paraguay, el ganador del partido iba a acceder a la siguiente ronda. Más de 70 mil personas llegaron al Estadio Nacional a alentar a la Roja, esperanzados en una victoria y seguir con el sueño de llegar lo más lejos en esta Copa América.
En pocos minutos el partido ya estaba liquidado. Rubio a los 12 minutos ya había abierto el marcador y acto seguido Iván Zamorano aumento las cifras. En el segundo tiempo Fabián Estay (63′) y Jaime Vera (68′) terminarían por definir el resultado y aseguraban los pasajes a la final, haciendo soñar a todo el pueblo chileno con la posibilidad de ser campeón de la Copa América.
Días más tarde, Chile jugaría la fase final junto a Brasil, Argentina y Colombia, terminando en el tercer lugar.

Hugo Rubio celebra junto a Iván Zamorano el primer gol del partido
