Plegaria desplegada a Alexis Sánchez
Por José Tomás Labarthe Cardemil
A Alex, el peluquero
Con el favor de Dios la historia de los chascarros
Recordará a Fernando Solabarrieta, y no a uno de nosotros
Calificando al fútbol como un juego que consiste “en mentirle al rival”
A propos de semejante meteorismo estético
Hago uso de mis facultades de hacerme el leso
Y de poeta
Respondiendo a tamaño ladrillo con una pantalla
En lenguaje coloquial, carril es la expresión que hace las veces de “mentira”
Como cuando un lateral se disfraza de atacante
Y mentira –según el subjetivismo de que todo sujeto crea su objeto–
Son todas las cosas que manan del pensamiento (apócope fonético de “pensar mentiroso”)
Meollo del cuento que a pito de referato les relato
El carril derecho de la Roja se conforma, al costado izquierdo de la línea de cal
Como un poema en página verde
Donde el artista moderno (sigan leyendo) edifica su obra
Sin siquiera saberlo, persiguiendo su sombra, auto pista espiritual
La sombra es el futuro, el gol la luz al final del túnel, el porvenir de una nueva belleza

Alexis Sánchez
Para apreciar esta belleza novedosa (mentirosa, recién aparecida)
Sin enceguecer ni eyacular
Epicteto de Frigias aconsejaba siempre: mejor respirar
Tomar conciencia de la propiocepción como nuestra mejor defensa[1]
Rotación de aire sangre y balón no hacia delante –como pide la hinchada–
Sino hacia dentro, en dirección donde la llama se hincha e inflama sagrado vigor
Lugar en el cual respirar es tocar, tocar, tocar[2]
El espíritu al cual se alude, está vivo y elude
Llevando por nombre Alexis Sánchez
Y en la empanada del área –entre la adolescencia y la adultez–
Ensancha caminos a su andar recordándonos (volviéndonos a dar cuerda)
Que ante la creación hay que “encarar”
Anteponer otra obra, para poder dialogar, para que la energía no se diseque
Ni muera de amor o de frío
El poeta bendito, un niño
Se encuentra a un pelo de recibir el llamado de su madre
Quien le ordenará dentrarse a tomar el té
Por tanto sus ideas son despejadas y su actuar limpio
Única forma de ser clarividente, aprender jugando al borde del precipicio
Así es como el equilibrista –que todo lo sabe porque ya lo ha visto–
Se presenta ligero y esquivo en el gran espectáculo del desborde fugaz
¡El drible de Alexis es pura poesía fresca!
Alimento recién salido de la teta, de la madre imaginación
Para ser repartido luego en bolsitas nutre almas
De un pueblo expectante, “esperando activarse”, tras cada vuelo
En vivo y en directo de su alero Altazor
Planeante en permanente estado de suceder
(Dicho lo anterior, y de antemano perdón por el mal gusto
Me exabrupto:
¡Cómo no iba a ser este muchacho con gel y cuerpo de púgil[3]
El escogido por “Easy”, la multitienda
Para representar al común de la corriente
Si las cosas difíciles le resultan, fáciles:
Una pared, un túnel, pintarle la cara al rival!)
Demás está decirlo
El fútbol hay que tomarlo en serio
Porque es un juego
A Alexis “Zorba”
A Alexis Sancho
A Alexis Sánchez
También
Ya que, a contrapelo del ejercicio de vanidad que practica por fútbol Cristiano Ronaldo
Alex is going to be one of the top fútbol players of the contemporary concert
Puesto que la multiplicación de sus facultades se produce en instancia País[4]
Ergo Copa Mundial: única tabla de salvación para ingresar a la buhardilla
Donde pernoctan en pósters y ánimas los “Mayores” del balón atado al pié
(Pelé, Cruyff, Elías, J. A. Rimbaud, Michael Jackson, J. D. Salinger)
Y como dizque tiempo es lo que queda, ¡aprovechad!
El maestro Bielsa hizo de tripas, corazón
Al premunir su sabiduría agricultora
A la tarea de madurar antes de punto tan dulce primor
¡Esa era la razón por la que se preocupaba de la cancha!
Un poeta no escribe lo mismo sobre papel pentagramado
Que en servilleta
Escúchanos defensas del mundo, te rogamos
Que la relación sentimental con nuestro querido juguete humano
De carne, emoción y plástico
Perdure por siempre (aunque no haya pedido nacer)
Él seguirá sublimando lo que siempre soñamos ser
Y cuando seamos campeones del mundo
Quizá tatúe, en las plantas de sus pies
Su haikú de fabricación
“Made in Chile”
Puesto que si ya un niño es maravilla
Ambas dos reunidas son un acto, de Fe
Semejante tesoro de exportación, dijo un ingeniero
Debe hacer saber su lugar de origen y destino
Del fantástico “Pipa” Estévez sabemos que es argentino
De Zeta Zidane, su fantástico y mundial desatino
De Maradona, sus aficiones sospechosas
Que los tesoros traigan bajo su brazo, monedas de chocolate y pergaminos
Es una prenda de garantía
Para que no se pierdan, ni queden en el camino
Como se quedara mi otrora juguete más preferido
Que hasta el día de hoy, confieso, investigo
Tras veinte años trascurridos
Entre las enredaderas y filodendros trepadores del jardín
¡Maldita pelota con cascos amarillos
Que una tarde infantil
Rematé a portería descubierta
Sin inflar más que las redes del extra vío!
Gajes del oficio
Como todo juego, la poesía
También tiene su zona de castigo
[1] Gracias a Dios, el fútbol –según confesara Eduardo Berizzo– es un juego que consiste en cuatro tiempos/ejercicio de respiración: qué hacemos cuando no tenemos la pelota, qué hacemos cuando la tenemos, qué hacemos cuando no la tenemos y la queremos recuperar, qué hacemos cuando la tenemos y queremos concretar
[2] Idea fuerza del fútbol de Fernando Riera
[3] Véase “El Boxeador”, de Camilo Mori
[4] Paráfrasis del discurso de proclamación como candidato presidencial de Eduardo Frei Montalva
